Muy frágil: democracia
Quien haya visto El Ala Oeste de la Casa Blanca recordará el momento en el que secuestran a la hija del presidente Bartlet y este invoca la Vigesimoquinta Enmienda al encontrarse incapacitado para actuar imparcialmente. Y como la vida imita al arte, a casi veinte años de aquella ficción de Sorkin y tras el secuestro de la cuasi inexorable democracia americana, decenas de demócratas y republicanos invocan ya la Vigesimoquinta para apartar al presidente Trump por, según ellos, no estar capacitado para cumplir con su cargo tras el bochornoso espectáculo que dio ayer.
Aunque no habrá una consecuencia directa de este acto de insurrección, ya que no vamos a ver la destitución fulminante de Trump antes del día 20 de enero, sí que podemos extraer una importante lección; que no es la fanática deriva de ciertos grupos y partidos, ni las más que dañinas consecuencias de la polarización política y ciudadana, que también; sino el valor real de la democracia.
La segunda temporada de la serie 2020 ya veis que ha empezado muy fuerte. Pero, por desgracia, estas cosas nos llevan a darnos cuenta de que la vida va en serio, de que no es un juego ni una serie. La pandemia nos ha demostrado que, en este mundo que creíamos repleto de certezas, no hay nada seguro y que la realidad supera a la ficción. Y lo de ayer, día 6 de enero, nos lleva a no dar por supuesta la democracia, ni la libertad que disfrutamos gracias a ella.
Cada día nos despertamos, nos vamos al trabajo o a la universidad, comemos y quedamos para tomar unas cervezas, cogemos el transporte público, y ojeamos la prensa, leemos los libros y vemos las películas que queremos. Damos por sentado todo y no cuestionamos nada. Sin embargo, nuestro sistema, el del poder del pueblo y para el pueblo, es extremadamente frágil, precisamente porque en su grandeza está su gran debilidad. No debemos dar por hecho nada, y sí dar la batalla para mejorar y preservar lo que hemos logrado. Por eso, no olvidemos nunca que lo fundamental para tener democracia mañana es cuidarla hoy con el escrupuloso cuidado que merece. Hoy y cada uno de los días que la disfrutamos.
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| REUTERS/ LEAH MILLS |
